A cada persona hay que saber olvidarla a su manera. Por eso, aunque creamos haber aprendido, la próxima vez nos tocará sufrir igual. O más.
Un día me dolió marchar, pero cuando miré atrás supe que no había perdido nada. Todo lo contrario; me había ganado a mí misma. Supongo que el problema estuvo en que nunca llegamos a sonreír los dos por el mismo motivo. Olvidar es cerrar la puerta, y punto.
Gran entrada, poco que decir, con la última frase queda todo dicho. ^^
ResponderEliminarPD: El puntero con el pitufo me ha enamorao'
Besitos!
Totalmente de acuerdo, la última frase lo dice todo :)
ResponderEliminarte sigo! un besazo http://coupedefoudre-tequiero.blogspot.com.es/