La luna me lleva pidiendo a gritos que escriba sobre ella, o igual soy yo que me apetece hablar de ella,con sus días brillantes y su felicidad deslumbrante y hasta con sus días fúnebres.
Admiro cómo es, lo lejos que se mantiene del resto
y la cantidad de estrellas que tiene a su alrededor.
Últimamente está ausente, dudosa como si
debiera elegir entre alguno de los astros que la rodean.
Lo tiene todo, un sol que la cuida ¡ y qué mas quiere!
algo le pasa, sigue ausente..
Pero ésta es como un libro abierto, solo hay que saber cómo leerla.
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