Miembros.
martes, 9 de octubre de 2018
Un año después.
Es todo tan diferente, hasta el nivel de que jamás me vi en esta situación, en todo esto, hace unos cuantos ( pero nunca demasiados) conocí a la felicidad y creedme que no voy a soltarla nunca,
tiene nombre, apellidos, un acento sevillano y un pelo castaño que le hace conjunto a sus ojos.
Me he dado cuenta de que la felicidad, tan bonita y sencilla, el levantarme cada día, verla al otro lado de la cama y hacerle el desayuno y luego el abrazo de "no, dejame dormir cinco minutos más, echate conmigo, solo cinco minutos mas..." sé que esos días van a ser buenos, porque ya empiezan con esa ternura.
Mirarla y ver reflejado un futuro, irnos de viaje y no hemos aterrizado en el destino y ya estamos pensando el próximo, recorrer el mundo con ella, de su mano, y me parece poco.
Me he visto subiendo en un avión con pánico a volar, cuando subí me di cuenta que yo ya estaba volando, que llevo volando desde el día que un eclipse lunar hizo juntar nuestros cuerpos.
Ojalá tuviera más vidas para poder dedicarsela, que si tengo que volver a pasar mil infiernos los volvería a pasar si esta es mi recompensa, mi presente y mi futuro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Enhorabuena! (◕‿◕) 😘
ResponderEliminar