Me gustaría gritarle al vacío,
que antes llenaba las copas,
que venía a ofrecerme sonrisas
que ahora están vacías.
Cuántos tangos nos hemos perdido.
Cuántos pétalos caídos de sus ojos.
Cuánto amor perdido.
Y qué razón tienes (tenías) Rubén Dario,
que yo no sé qué es vivir, que ando
improvisando,cambiando, que el tiempo
pasa y no espera a nadie.
Me subí a un tren, mareada por cada
baile al amanecer.
Me di cuenta de todas las personas
subidas y al minuto de ahora las
permanecidas, los sentimientos
saliendo hasta por las venas,
pero el que más dolió fue
Nostalgia.
Hablé de vértigo y recordé
su risa,le dije a la luna
que lo olvidara, pero cualquiera
en su sano juicio se volvería
loco.
Que busqué una cara conocidamente
conocida para susurrarle al oído
todas las veces que ando perdida.
¡Qué perdí el equilibrio!
Quizá porque lo llevaba en el
cuello y perdí la cabeza.
Pero después de tanta perdida
la luna me ayudo a volver a
encontrarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario